
Si la aventura como tal parecía que ya ténía dificil solución con vistas a seguir siendo un equipo español, la conjunción de diversas noticias nos llevan a dar por concluida la aventura del equipo español en la F1, como bien reconoce Raymond Blancafort (link). La noticia no pilla por sorpresa, pero sí causa una enorme tristeza teniendo en cuenta lo mucho que costó tener un equipo español de F1, los años que ha llevado y los intentos que hubo en el camino (como ese BravoF1 en el que también estuvo involucrado Adrián Campos). La culpa, como siempre, se le echa a la falta de dinero, y sin dejar de ser cierto en parte, la ecuación no tiene una única variable, ni mucho menos.
