
En Red Bull hablan mucho en público últimamente, pero
mienten más que hablan, al menos en esta ocasión. La mentira es gorda, de esas que se deberían ver a leguas de distancia. Y sin embargo, me llama la atención
que poca gente la perciba. La idea de que a Red Bull la quieren echar de la F1
apesta por los cuatros costados. Nadie quiere echarlos. Simplemente Red Bull se quiere ir de la F1. Y se quieren ir porque el nivel
de éxito conseguido durante 4 años seguidos (2010-2013) no lo van a volver a repetir. Así de claro, conciso y concreto. Y
dado que ya no les toca (Ferrari está en la cola de espera, y algo debería
tocar a Honda para atraer nuevos motoristas a la especialidad), no se pueden ir
como malos perdedores. Se quieren ir, pero vendiendo la burra de que son otros
los que les echan, por ser demasiado buenos para más inri. Sí, tal como suena.