
En Red Bull hablan mucho en público últimamente, pero
mienten más que hablan, al menos en esta ocasión. La mentira es gorda, de esas que se deberían ver a leguas de distancia. Y sin embargo, me llama la atención
que poca gente la perciba. La idea de que a Red Bull la quieren echar de la F1
apesta por los cuatros costados. Nadie quiere echarlos. Simplemente Red Bull se quiere ir de la F1. Y se quieren ir porque el nivel
de éxito conseguido durante 4 años seguidos (2010-2013) no lo van a volver a repetir. Así de claro, conciso y concreto. Y
dado que ya no les toca (Ferrari está en la cola de espera, y algo debería
tocar a Honda para atraer nuevos motoristas a la especialidad), no se pueden ir
como malos perdedores. Se quieren ir, pero vendiendo la burra de que son otros
los que les echan, por ser demasiado buenos para más inri. Sí, tal como suena.
La salida de Red Bull ya avisamos hace tiempo en un artículo para AutoFm que se produciría
más pronto que tarde. A Red Bull no le interesa participar en la F1 para ser un
comparsa más. No tras haberlo ganado todo durante 4 años seguidos. El mensaje
de la marca (“Red Bull te da alas”) a nivel global no se puede contradecir con
la inversión de la F1, la que mayor repercusión tiene a nivel de
sponsorización. No puedes publicitar un “bajón” de una bebida que va de “subidón”.
Y por ello su comportamiento público está rayando lo infantil, lo continuamente
provocativo, porque en su fuero interno saben que lo que piden es imposible. Nadie
les va a dar un motor pata negra para que les batan con su propio motor. Ni en
Ferrari ni en Mercedes están locos. Motor sí, pero no el que te va a permitir
ganarme tras gastarme un dineral en la disciplina. Ferrari no necesita el
dinero de la misma manera que un Campeonato del Mundo. Mercedes no se gastó un
dineral comprando el equipo Brawn y reformándolo para luego verse batidos por
un equipo cliente. Y por supuesto, en McLaren no se han tirado a la piscina con
Honda para que cuando funcione su unidad de potencia sea Red Bull la que les
gane. Así son las cosas, y en Milton Keynes lo saben.
La pregunta que se podría hacer mucha gente es como cortaron
lazos precipitadamente con Renault sin tener asegurado el motor de otra marca.
Yo mismo me he realizado esa pregunta. ¡Es absurdo!. O no. Porque la respuesta
no puede ser otra: si querían seguir en la F1, lo más fácil habría sido arrimar
el hombro con Renault, haber intentado
recomponer la situación y conseguir entre ambas partes una nueva combinación
ganadora. En Renault saben hacer motores y sólo este año se les puede acusar de
no haber dado con la clave (el año pasado acumularon 3 victorias en su haber).
Siempre es mejor ser el socio preferente de un fabricante experimentado como
Renault a largo plazo que ser la opción B de Ferrari o Mercedes. En Renault quieren que ganes con ellos, mientras que en Ferrari y Mercedes quieren ganar con sus propios equipos, que es donde se dejan el dineral. Fácil, sencillo, y nada criticable.
La verdad es que nadie quiere echar a Red Bull de la F1.
Pero eso mismo no quiere decir que en el paddock sean tontos. Tantas
bravuconadas les están pasando factura. Pero sobre todo, el nulo interés en
fortalecer a un rival cuando no hay necesidad estando en juego tanto dinero y prestigio.
No además siendo arrogantes en la victoria y en la derrota. Ya lo dijo Carlos
Ghosn, Presidente de Renault: “no compensa ser olvidado en las victorias y ser
criticado en las derrotas”. En Ferrari y Mercedes tomaron nota. Si ganan con
sus motores, no les va a tocar a los fabricante ni un gramo de mérito por las unidades
de potencia. Si pierden, rajarán contra ellos. Red Bull está muriendo de éxito porque nunca supieron gestionarlo,
y si tienes que salir de la F1, mejor vender que lo haces porque te temen que
vender que lo haces porque no te ves capaz de repetir los mismos éxitos otra
vez. Podrían comprar la unidad de competición de Cosworth (en venta si hay buena oferta) y reformarla, convertirse en un equipo completo. Podrían haber gestionado su aventura con Renault. No les interesa. Saben que el dominio de Red Bull ya no toca, como dejó en su momento de tocar el de McLaren,
el de Ferrari, el de Renault o dentro de poco el de Mercedes (al que como mucho
le queda un año más). La F1 está amortizada para Red Bull. Si realmente quieren
estar y ganar, que tomen el ejemplo de McLaren, que lejos de llorar en público
hicieron su propia apuesta. Llorar no cuela. Si quieres ganar y quedarte, pon
los medios para hacerlo, pero no mendigues. A fin de cuentas ¿a santo de qué te
tendría que dar los medios para que logres ganarme?¿Red Bull no daba alas?. A
otros con la gran mentira austriaca.
5 comentarios:
¡Bravo!
Conciso y muy clarito, para que puedan entenderlo hasta los seguidores más crédulos.
estoy totalmente de acuerdo,,,,que pena de que no haya seguido vettel con ellos,,para ver como se llora de verdad,,y ver como el frigo dedo se queja y se queja,,y se queja otra vez mas,,
Vettel se fue porque no ganaba con ellos, así de fácil, y Hamilton se fue de McLaren por lo mismo, sabía que Mercedes haría un coche ganador y se fue.
Se puede decir más alto, pero no veo la forma de decirlo más claro.
Gracias y a ver si más de uno/una aprende en que se ha convertido la F1 y cómo se amaña lo que otrora fue algo espectacular.
Para cuando un nuevo artículo? Llevo meses esperando uno nuevo :)
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