Estamos ante una temporada distinta, que puede estar pareciendo a
los ojos de muchos aficionados una temporada perdida y sin mucho sentido, por lo menos a tenor de los resultados
cosechados por los grandes dominadores de este año, Vettel y su Red Bull. Y aunque
uno es participe hasta cierto punto de esa sensación de frustración, desilusión,
desesperanza y desazón por no disfrutar de una temporada más competida...de toda
experiencia se aprende algo positivo, y de las malas incluso más que de las buenas. Así
que este año no puede ser visto como una temporada perdida para todos aquellos pilotos,
equipos, aficionados y periodistas que pueblan este alocado mundo de la F1...hay que saber sacar lo que de positivo conlleva, lo que se empeña en enseñarnos este año de final predestinado..
El primer motivo que puede llevar
a poner a un articulo como este el titular que lleva escrito (pero no el único,
ya iremos desgranando varios) es la situación de Lewis Hamilton en la temporada
actual. Acostumbrado a llevar hasta los límites más extremos sus maniobras para
superar monoplazas, o para incluso evitar que otros le adelanten, siempre ha
parecido tener el beneplácito de la afición y de los que mandan en el gran
circo para que no se le recriminaran tales acciones en pro del espectáculo. A
tanto le ha llevado que por ello ha sido capaz de tretas como las de Malasia
con Alonso, de Spa con Maldonado, de Australia del 2009 con Trulli (cuando
mintió a los comisarios para que penalizaran al italiano y sacar provecho de
ello)…y salir relativamente indemne de todo ello. Este año las cosas han
cambiado tanto que en los últimos 2 gps que llevamos, el destino le ha querido
mostrar el significado del titular que acompaña este articulo. Lejos de ser
complaciente, el destino le ha dicho a través de Schumacher (y en menor medida,
con lo sucedido con Kobayashi en Spa) que a él también le pueden pasar las
cosas que él mismo provoca a los demás, con los mismos resultados.
Es cierto que asistimos en Monza
a una preciosa batalla entre dos monstruos de la lucha cuerpo a cuerpo en los
que la retina se quedó para siempre con imágenes de singular belleza para los
que amamos este mundo. Pero también es cierto que esas bellas acciones han sido
objeto de polémica por la manera en que el antaño rey de este deporte, Michael
Schumacher, opuso resistencia al antaño intocable “golden boy” de este mundo,
Lewis Hamilton. Tal ha sido la polémica, que los habitualmente comedidos Martin
Whitmarsh y Jenson Button han terciado a
favor de Lewis para criticar las acciones de Schumacher, al tildar su pilotaje
defensivo como dice Whitmarsh de ”Bastante
duro. Yo no soy el menos imparcial, pero es la realidad, creo que fue advertido dos veces por los comisarios
durante el evento, ya que supuestamente vieron que era un poco duro.” O
como dice Button (“con Lewis se estaba
moviendo a través de la izquierda y luego a la derecha, no creo que eso
fuera brillante” o el “Muy bien, estaba saliendo desde una curva a
la recta, pero ¿por qué no seguir a la izquierda? Siempre iba a la derecha,
luego a la izquierda y hacia la derecha. No es exactamente en lo que estamos de acuerdo, que es un
movimiento. Tal vez ha perdido la
memoria”.


Tiene gracia que los comentarios sobre la memoria vengan del
equipo Mclaren, ya que parece que no se acuerdan de las multiples acciones de Hamilton que han quedado impunes, o
con una sanción bastante menor al daño producido al rival. Lo de Maldonado
y Kobayashi (aunque Lewis fuera el propio perjudicado) está demasiado reciente
como para que Jenson hable de memoria, por no comentar lo de Malasia, donde el
movimiento lateral de Lewis para defenderse del adelantamiento de Fernando
terminó con Alonso perdiendo el alerón delantero (siendo también sancionado Fernando,
casi como si en Spa hubieran sancionado a Kobayashi).
Seguro que Witmarsh se acuerda de lo que dijo hace una semana sobre lo de Spa: “Tenía que regresar a la trazada, y la
responsabilidad es tratar de evitar golpear al de delante, desde mi punto de
vista. Pero en estas
cuestiones mi punto de vista no importa mucho; es el de los comisarios, y estos
dijeron que simplemente fue un incidente de carrera. Creo que Kobayashi fue mucho más responsable, pero quizá no soy el
más imparcial” y para luego
añadir “Es un piloto inmensamente competitivo y
apasionado. Creo que deberíamos esperar que Lewis siga siendo uno de los
pilotos más emocionantes que hayamos visto. No quiero que cambie”Así que la pregunta es evidente, Martin, ¿tanto ha cambiado tu opinión
en apenas una semana?...no será que la memoria la habéis perdido los 2 tanto o
más que Michael?¿Por qué Michel no puede gozar de tu mismo beneplácito para generar espectáculo?.Efectivamente, Martin, no eres imparcial, así que habría que aplicar lo dicho para estos casos: donde las dan, las toman.
Bueno,ya hemos hablado del caso de Lewis/Mclaren lo suficiente como para hacernos una ídea. Ahora
lo siguiente, lo que toca, lo que pide el teclado más compasivo es hablar de esos otros casos que comentábamos, donde la experiencia de este
año es posible que les pueda servir para aprender que la F1 actúa como un boomerang con los
comportamientos llevados a cabo en el pasado. Por ejemplo: Red Bull. El año
pasado se llenaron la boca (hablando llanamente) desprestigiando a
Fernando por el adelantamiento pactado
sobre Felipe Massa en Nurburgring, haciendo la expresión “Fernando is faster
than you” motivo de camisetas de todo tipo y de grupos de Facebook varios. Se echaron encima de
él como las hienas que se avalanzan sobre las víctimas de su insaciable carácter carroñero.
Todo por adelantar al compañero de equipo (que en este caso era más lento que él) de manera
pactada y evitando así, de esta manera, una guerra entre miembros de un mismo equipo.Se hizo en Ferrari (como en otros equipos en el pasado), con el fin de evitar que ambos terminaran fuera de la pista y cero puntos en el
casillero de cada uno (y de la propia escudería).Desde Red Bull, Lauda, Jordan,
Mclaren, y toda la prensa inglesa…hasta en la misma rueda de prensa pos-carrera,
le metieron “tiros” como para que la época de la mafia en los años 30 pareciera
una partida de parchís.

Y en esta misma temporada, no más de un año después, el boomerang de la
justicia (poética quizás) volvía contra esa misma escudería y todos sus
miembros...todos los cuales se habían hinchado el pecho defendiendo la ética, la justicia y
el juego limpio al hablar sobre el trato a sus pilotos y la manera de ejercer
el juego limpio con ambos, dejando que lucharan simplemente en la pista, sín
dar orden de equipo ninguna. Pues lo dicho, el boomerang volvió, y este mismo
año ordenaron a Webber que no adelantara a Vettel, para ¿sorpresa? de un
aguerrido Mark. La orden fue clara, directa, y por radio, para que la escuchara
todo el mundo…sonrojando y poniendo en evidencia a los que tan sólo un año
antes se habían convertido en adalides del juego limpio. Tras esa orden
sonrojante para la propia escudería, la hipocresía se quitó la careta, subieron el telón y se vió lo que había tras él.Hipocresía en estado puro. Fue además el
propio Horner quien lo descubrió todo al declarar que no querían tener a 2 coches terminando contra
el muro (http://www.f1aldia.com/12548/horner-sobre-ordenes-equipo-no-queriamos-tener-dos-coches-en-muro/)
.¿Que pensaba entonces Horner el año pasado que querían en Ferrari?¿acaso no
pensaba que la misma ética no cambia de año en año a pesar de que cambien las
reglas?).Lo dicho, donde las dan, las toman.

Pero lejos de ser exclusivo este titular aplicable a las escuderías
angloparlantes, en Ferrari saben también la mala leche que pueden tener los
boomerangs. ¿La razón?, muy sencilla: seguro que muchos os acordareis del
mundial donde Fernando, piloto de Renault por entonces, vio como a su monoplaza
se le privaba del Mass Dumper porque vulneraba el espíritu de la norma tras una
reclamación presentada por Ferrari. Pues bien, ese año, 2006, el Renault de Fernando
vio disminuir su rendimiento al serle privado de esa medida tan efectiva en su monplaza y poner con ello en serio peligro su
corona al dejar de ganar tan asiduamente (pues permitía al monoplaza francés ir
sobre railes).Ell propiciaba la recuperación de Michael para luchar ese mundial
hasta la última carrera. Entonces Ferrari dominaba fuera de las pistas, en los despachos
(sino, basta con preguntarle a Massa por Monza en 2005).
Este año, el
boomeranazo ha sido doble. El primero, en el alerón trasero, al intentar un
diseño que sin ser ilegal, vulneraba el espíritu de la norma (¿a que nos suena?). Ello provocaba que
este año, ante esa primera reacción ante el dominio de Red Bull, Ferrari recibiera un poco de su propia
medicina, esa que sabían antaño como se enviaba hacia los despachos de la
FIA. Es decir, no era ilegal, pero aplicando la medicina Ferrari en el pasado,
vulneraba el espíritu de la norma, como sucedía con el Mass Dumper. Solución: se
prohíbe porque sí, “por el articulo 33”. Un poco de medicina Ferrari unos años
después. Porque ya no sólo Ferrari no manda nada allí, sino que tiene a Todt
(que salió de mala manera con Montezemolo) como jefe supremo del cotarro.
Montezemolo con ello obtuvo su primer “boomeranazo”. Ya a estas alturas debe saber por que lado sopla el viento, como dice el Dr Marko ahora. Así es, Ferrari: donde las dan, las toman.

Pero lejos de la elección de la FIA y del alerón trasero, la polémica
mayor (y la comparable con el Mass Dumper) vino este año con los difusores
soplados. Estos, se aprovechaban del uso del motor para usar más efectivamente la aerodinámica
trasera del monoplaza, al forzar a este
a expulsar los gases aun cuando el piloto no requería al motor de su uso
mediante al acelerador. Es decir, cuando el piloto frenaba, dejaba de pulsar el
acelerador, provocando en cualquier motor convencional que actuara con normalidad, no emitiendo los
gases de escape. Pues en Red Bull lo resolvieron para que el motor los emitiera
aunque estuviera frenando el piloto, generando eso gases de escape que se canalizaban
hacia el difusor, provocando una sobrepresión sobre el monoplaza (empujándolo
hacia el asfalto) generando mayor carga aerodinámica y haciendo más veloz el
monoplaza en el paso por curva. Es decir, “iba sobre railes”.Este año,
si se hubiera equiparado con el Mass Dumper de Renault en su momento, hubiera sido prohibido
inmediatamente, pues influía sobre la aerodinámica del monoplaza. Porque el Mass Dumper se prohibió indicando que era una pieza movil que influía sobre la aero del
vehículo. Pero no, Ferrari ya no manda, no como antaño, y esa decisión se echó
hacia atrás…y con ello quien sabe si el resurgir de la Scudería. Algunos dirán
que el propio Domenicalli plegó velas, pero no hubiera sido necesario si la FIA
hubiera mantenido su prohibición y hubiera evitado lavarse las manos como Poncio
Pilatos. No se discute lo que se debió hacer o no hacer en esta ocasión…pero sí que Ferrari vio como
de esta ya no salía beneficiado. Ferrari ya no manda, el niño bonito es Vettel
y el equipo que mola es Red Bull. Las decisiones las toma Jean Todt que salió
mal con Alonso primero, y con Montezemolo después. Lo dicho, donde las dan, las
toman.Y lo que queda estando Jean Todt allí.

Pero hay más, vaya si hay más. Los pilotos, otro ejemplo más. Quizás al
que más fácilmente se le puede aplicar es alemán, se llama Nick y se apellida
Heidfield. Nick, antaño apodado “QuickNick”, vio como el año pasado sustituía a
Pedro de la Rosa en Sauber impidiendo al español terminar la temporada, a falta de tan sólo 5 carreras. El motivo
aducido por Peter Sauber, dueño del equipo donde pilotaba Pedro, es que querían
probar el rendimiento real del monoplaza (dando por sentado que con Pedro no lo
sabían y que no sacaba el máximo del coche). Nick le sustituyó durante 5
carreras, siendo incapaz de superar lo hecho por De la Rosa, y de hecho
quedando más lejos de su compañero japonés, el gran Kamui Kobayashi. Nick no
fue retenido para la siguiente temporada, y tras accidentarse de Kubica, fue
el único piloto que probaron en Renault (habiendo barajado también a Liuzzi, De
la Rosa y Klien).El experimentado piloto alemán dijo por entonces que sólo a él
le habían llamado, dando por sentado que los otros 3 habían llamado a Renault
como si fueran pirañas (cosa que no sucedió).

El caso es que Boullier apostó por
Nick, porque necesitaban a alguien para dirigir al equipo en la dirección
adecuada y aportar un rendimiento superior al que aportaba Vitaly Petrov,
ampliamente superado por Kubica el año pasado. Resultado final de la operación:
Nick despedido del equipo en beneficio de Bruno Senna, por no cumplir con lo
que se esperaba de él, que se tenía que haber echado el equipo a la espalda y
parece ser que finalmente no lo hizo. La intrahistoria sugiere que el dinero que en Monza ha
aparecido en forma de patrocinio (Embratel, OGX, Gillette,etc…) tiene su parte
de culpa en que a Nick le mostraran la puerta de salida bajo excusa diferente
(rendimiento, no cumplia las expectativas, etc…).Justo lo mismo que le ocurrió
a Pedro cuando Nick lo sustituyó. Peter Sauber esperaba que Pedro trajera dinero
en patrocinio ya que la F1 es muy popular en España...pero sólo trajo el dinero
de Burger King para 3 carreras, espaciadas estratégicamente para que el asiento
le durara lo máximo posible). Peter, que debía dinero a Nick por no seguir con
él, aprovechó para pagarle con esas 5 carreras en su monoplaza y ahorrarse de esa manera el dinero debido. La excusa oficial luego fue otra.Lo mismo le ha pasado a Nick en Renault (quizás de manera más pública por los comentarios continuos de Lopez y Boullier).Pero la vida es así Nick, por lo que como habíamos dicho al principio:
donde las dan, las toman.

Podríamos seguir con varios ejemplos más a lo largo de este año. Hemos
puesto los ejemplos de Lewis, Mclaren, Red Bull y Ferrari…con Nick heidfield…y
seguro que muchos más que ahora no consigamos recordar. Pero si algo ha puesto
de manifiesto esta temporada aparte del dominio abrumador de Red Bull y Vettel,
es que la F1 es como un boomerang que te devuelve lo que haces a la mínima que
te despistas. Y es que este mundo es un mundo tan pequeño, donde todos se conocen, que es sabio
ganarse los mínimos enemigos posibles porque nunca sabes donde vas a estar en
un futuro. Puede que de ello venga la forzada hipocresía que se muestra a veces por
parte del personal de los equipos y de los propios pilotos (no conviene
cerrarse puertas a las que algún día quizás tengas que llamar)...pero lo que sí queda claro es que si algo
podemos ver nítido es como a cada uno le ha tocado en algún momento encontrarse de
nuevo con el boomerang de su destino. El de la justicia poética, la que pone
las cosas en su sitio y justifica seguir este mundo de manera tan apasionada. La
F1 es tecnología, velocidad y emociones a flor de piel…
Monza nos lo recordó…y a más de uno el refrán que preside el artículo:
Lewis, McLaren, Red Bull, Ferrari, Heidfield (y aquellos sin nombrar
todavía por despiste y/u olvido involuntario propio)…recordad:
“Donde las dan, las toman...”
2 comentarios:
muy bueno!
Gracias, desde luego que merece la pena escribir si luego te ganas piropos tan directos como este :D
En serio, gracias por pasarte por aquí,espero que los próximos articulos también te gusten.
un placer el ser leido ;)
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